En resumen: El seguro de gastos finales es una póliza de vida pequeña, pensada para pagar el funeral y las últimas cuentas. La plata le llega a la persona que usted escoja, y esa persona la puede usar para lo que la familia necesite. No es un seguro médico, no paga un hogar de ancianos y solo funciona si la póliza sigue al día.
Casi todos hemos acompañado a una familia en un velorio. Nos acordamos de los abrazos, del tinto, de las historias del difunto. Y muchos también nos acordamos de la parte difícil. Sentarse con la funeraria a ver de dónde sale la plata para pagar todo.
Para ese momento existe el seguro de gastos finales. En esta guía le explicamos, con palabras sencillas, qué cubre y qué no cubre. Sin presiones. Solo la información clara, para que usted y su familia decidan con calma.
¿Qué es el seguro de gastos finales?
Es una póliza de seguro de vida pequeña. Normalmente la sacan personas de 50, 60, 70 u 80 años. La idea es sencilla: cuando usted fallezca, su familia recibe un dinero para cubrir los gastos que llegan de inmediato.
También le dicen "seguro de entierro" o "seguro funerario". Son nombres distintos para lo mismo.
Así funciona:
- Usted paga una cuota cada mes a la compañía de seguros.
- Usted escoge a la persona que recibe el dinero. Casi siempre es el esposo o la esposa, o uno de los hijos.
- Cuando usted fallece, la compañía le paga a esa persona.
- Esa persona usa el dinero para el funeral y las demás cuentas.
La mayoría de estas pólizas son de vida entera. Eso quiere decir que la protección dura toda la vida, no solo 10 o 20 años. Eso sí, hay que seguir pagando la cuota mensual.
Lo que cubre
Esto sorprende a muchas familias: el dinero no está amarrado a una sola cuenta. La compañía le paga a la persona que usted escogió, y esa persona decide cómo usarlo.
Las familias suelen usarlo para:
- El funeral. Los servicios de la funeraria, el velorio, la carroza y el ataúd o la urna.
- El entierro o la cremación. El lote o la bóveda en el cementerio, abrir y cerrar la tumba, o el costo de la cremación.
- La lápida.
- La misa o el servicio en la iglesia, las flores, los recordatorios y la comida para las visitas, incluso los días de la novena.
- Los pasajes, para que la familia que vive en otro estado o en otro país pueda venir.
- El traslado al país de origen, si la familia quiere que usted descanse allá. Es un gasto alto, así que conviene tenerlo en cuenta al escoger cuánto dinero recibe su familia.
- Las últimas cuentas médicas que el seguro de salud no pagó.
- Deudas pequeñas, como la última cuenta de la tarjeta o de los servicios.
Si sobra dinero, se queda con la persona que usted escogió.
Para ver cuánto suman de verdad estos gastos en nuestra zona, lea Lo que cuesta un funeral hoy en New Jersey y Georgia.
Doña Gloria tiene 71 años y vive en Elizabeth. Le contó a su hijo Andrés lo que quiere: una misa en su parroquia y que la entierren junto a su esposo. Después, un almuerzo sencillo para todos. En su póliza, Andrés es la persona que recibe el dinero. Cuando llegue el momento, Andrés podrá pagar la funeraria, el cementerio y el almuerzo sin tener que hacer una vaca entre los hermanos. (Es un ejemplo para explicar, no un cliente real.)
Saber dónde están los papeles también es parte del plan.
Lo que no cubre
El seguro de gastos finales ayuda mucho, pero no está hecho para todo. Esto es lo que no hace:
- No es un seguro médico. No paga citas, hospitalizaciones ni medicamentos mientras usted esté con vida.
- No paga el cuidado a largo plazo. Un hogar de ancianos o una enfermera en la casa necesitan otro tipo de plan.
- No reemplaza un sueldo grande. Son pólizas pequeñas, hechas para los gastos finales, no para mantener a una familia por años.
- No paga si la póliza se termina. Si se deja de pagar la cuota, la póliza se cae y no hay nada que pagar. Ayuda mucho programar el pago automático.
- Algunas pólizas no pagan todo desde el primer día. Según sus respuestas de salud, la póliza puede tener un periodo de espera al comienzo. Si usted fallece por una enfermedad durante ese tiempo, la familia puede no recibir el monto completo. En ese caso recibe lo que se pagó, más algo de interés. Cada compañía y cada póliza es distinta.
Importante: Lo anterior es general. Lo que cuenta es lo que dicen los papeles de su póliza. Kevin revisa esos detalles con usted antes de que decida cualquier cosa.
Seguro de gastos finales o plan prepagado con la funeraria
Muchas funerarias venden planes prepagados. No son lo mismo que el seguro de gastos finales.
- El plan prepagado le paga a una funeraria específica por unos servicios específicos. Si usted se muda, o la familia quiere cambiar algo, se puede complicar.
- El seguro de gastos finales le paga a la persona que usted escoja. Esa persona puede usar cualquier funeraria, en cualquier estado, y gastar el dinero según lo que haga falta.
Ninguno es el mejor para todo el mundo. Lo importante es conocer la diferencia antes de firmar.
Las preguntas de salud
La mayoría de estas pólizas no piden examen médico. En cambio, la compañía hace unas preguntas de salud en la solicitud. Con sus respuestas, la compañía decide si le puede ofrecer protección y de qué tipo.
Unas pólizas hacen pocas preguntas. Otras no hacen ninguna. Si usted tiene diabetes, problemas del corazón, EPOC u otra condición, todavía puede tener opciones. Lo explicamos en ¿Puedo sacar un seguro de gastos finales si tengo problemas de salud?
Cada compañía toma su propia decisión, así que la aprobación nunca es segura. Lo que Kevin sí puede hacer es comparar varias compañías por usted. Así usted ve sus opciones reales una al lado de la otra.
Hablarlo con los suyos
Una póliza sirve de verdad cuando la familia sabe que existe. Cuéntele a la persona que escogió. Dígale dónde están los papeles y a quién llamar. ¿No sabe cómo sacar el tema? Nuestra guía Hablemos en familia: sus deseos finales y lo que cuestan le da ideas sencillas para empezar.
Para muchos de nosotros, dejar las cosas en orden es una forma de cuidar lo que Dios nos dio. Es seguir cuidando a los nuestros, aun cuando ya no estemos.
Un paso sencillo
Si quiere saber qué le sirve según su presupuesto y su salud, no hay afán ni presión. Kevin puede revisar sus opciones en una llamada corta. Escoja aquí la hora que mejor le quede, o llame a la oficina al (848) 212-8787. La llamada puede ser en español.
También puede leer más en nuestra página de seguro de gastos finales y en la de seguro de vida para adultos mayores.
Kevin Gaviria es agente de seguros de vida con licencia en New Jersey y Georgia. Este artículo es educativo y no es asesoría legal, tributaria ni médica. Los detalles de cada póliza cambian según la compañía y el estado.
Preguntas frecuentes sobre el seguro de gastos finales
La persona que usted escoja en la póliza. Casi siempre es el esposo o la esposa, o uno de los hijos. La compañía le paga directamente a esa persona, y ella decide cómo usar el dinero.
No. La mayoría de las familias lo usan para el funeral y el entierro o la cremación. Pero también se puede usar para cuentas médicas, deudas, pasajes o cualquier otra necesidad.
No. El plan prepagado le paga a una sola funeraria por unos servicios fijos. El seguro de gastos finales le paga a la persona que usted escoja, que puede usar cualquier funeraria.
Por lo general, no. La mayoría de estas pólizas usan preguntas de salud en vez de examen. Cada compañía hace sus propias preguntas y toma su propia decisión.
La póliza se termina y su familia no recibiría el dinero. El pago automático desde su cuenta del banco ayuda a mantenerla al día.
Muchas veces, sí. Mucha gente tiene una póliza vieja que ya no alcanza para lo que cuesta un funeral hoy. Kevin puede revisar lo que usted tiene y ayudarle a ver si le hace falta más.